Reconocimiento facial: maravillas y controversias de la inteligencia digital
Como de a poco vamos enterándonos, vivimos en una era en la que ciencias como la biomímesis y la geoingeniería están marcando una tendencia bien definida: más y más teconología rigiendo hasta los más mínimos detalles de nuestras existencias. Es en esos detalles cotidianos donde aparecen dispositivos capaces de hacer maravillas. Y, también, de generar controversias y conflictos.
El nuevo móvil de Google, Android 4, lleva la realidad un paso más allá y se acerca a lo que siempre creímos que era la ciencia ficción. Este novedoso aparato cuenta con una pantalla de 4.56 pulgadas, un procesador de doble núcleo de 1.2 gigahercios, con banda ancha (4G) y un grosor de tan sólo 8.84 milímetros. Pero esto -que no suena más que a un prólogo demasiado común hoy en día- no es toda su novedad. La característica que tiene a todos hablando sobre este móvil es su “patrón de desbloqueo”, el cual se vale de lo último en la industria para identificar a su usuario a través de un reconocimiento facial.
Si bien esta apuesta de Google parece novedosa, es cierto que ya existían este tipo de tecnologías en el mercado. Sin embargo, la realidad es que no había sido popularizada. La compañía Viewdle tiene una aplicación para el nuevo teléfono que hace posible etiquetar fotos y subirlas al Facebook. Cuantas más fotos se saque, más habilidad tendrán las herramientas del Android para identificar a las personas.
No obstante, uno de los pequeños desajustes que se han encontrado es que según la iluminación, el corte de pelo o los cambios en la persona o en el entorno, puede suceder que el móvil no reconozca a su usuario. Marcelo Semería, miembro del Centro de Investigaciones de la Facultad de Tecnología Informática de la Universidad Abierta Interamericana, afirmó: “Hay muchas maneras de reconocer un rostro, pero en general lo que miden los algoritmos es la distancia entre los ojos y la nariz, los pómulos y otras facciones para triangular los puntos y construir una estructura, y compararla con la base de datos. Y se trata de evitar los rasgos que pueden cambiar o taparse, como las comisuras de los labios o la barbilla.”
Para algunos, esta novedad es una maravilla de la tecnología moderna, para otros, una invasión a la privacidad. En la Universidad norteamericana Carnegie Mellon se realizó un estudio que consistía en fotografiar con una webcam a un cuantioso grupo de personas en el campus universitario para luego, con un programa de reconocimiento facial, identificar una a una las que aparecían en las fotos. El resultado fue que se identificó a un tercio del total. Esto demostró que existe un claro peligro en cómo esta herramienta puede ser utilizada.

[...] dando saltos hasta hoy en día tener la posibilidad de que los teléfonos móviles se manejen con reconocimiento facial o que sean útiles en máquina expendedoras; o que los electrodomésticos sean cada vez más [...]