La culpa no es del SME sino del que lo hace su “agencia”
Por: Efraín Mendicuti
Twitter: @efrainmendicuti
“Ya no entiendo qué estamos haciendo mal”, me decía un amigo con quien platicaba hace unos días sobre su experiencia al trabajar con un grupo de “expertos en redes sociales” a quienes contrató como “community managers” para la marca a su cargo. (No diré nombres, marcas ni empresas a petición de quien, a cambio de esto, me permitió compartir esta breve conversación).
“Al principio estábamos emocionados porque en pocos meses comenzamos a tener muchos seguidores y likes (omitiré las cantidades que me compartió también). Creamos un perfil en Twitter y una página en Facebook, hicimos un grupo en LinkedIn y con nuestro community manager hicimos un programa semanal de posts que publicar cada semana, definimos un reporte de estatus semanal para saber cuántos nuevos seguidores y fans tenemos y cuántos likes, shares y RTs logramos…” comentaba mi amigo.
“…Pero han pasado más de 6 meses y no hemos visto ningún resultado en ventas con todo lo que hemos hecho y peor aún vemos nuestros seguidores son de un demográfico muy joven que solo busca promociones pero que ni siquiera es nuestro target…”.
Momento en que ya no resistí la necesidad de preguntarle:
“Cuando contrataste a esta “boutique digital” como community manager, ¿Te pidieron un overview completo del negocio?”
“No, solo les dimos un semi-brief de las redes que queríamos usar y cuales teníamos ya, ah! Y también les dimos un estimado del número de seguidores que queríamos lograr”, respondió.
“Vaya” le dije, antes de continuar preguntándole “¿Te presentaron alguna investigación respecto a la intervención de tu marca en medios sociales, algunos hallazgos sobre tu audiencia y un plan estratégico, con objetivos, tal vez no específicos de ventas, pero sí de negocio, recomendados y un plan de acción bien integrado?”
A lo que, viendo ya hacia dónde iba con mis preguntas, con algo de pena reconoció:
“No, solamente me dieron una cotización por el servicio de community management en las redes sociales que usamos y una lista de precios adicionales en caso de que quisiéramos posts en blogs, pero estos estaban muy altos y solo firmamos el trabajo en redes sociales”.
“¿Y tu agencia de comunicación o la de medios te los recomendó o por lo menos les pediste que te ayudaran a entrevistarlos o brifearlos?” Seguí preguntándole.
“No”, contestó ya visiblemente incómodo, observando hacia qué punto conducía mis preguntas.
“¿Y, exactamente, por qué los contrataste, entonces?” pregunté.
“Porque vi a uno de los directores (o directora. No especificaré) dando una conferencia en un congreso en la Universidad de mi hermano, me gustó lo que dijo. L@ empecé a seguir en twitter y ví que tiene muchos seguidores y comentarios y su costo era mucho menor que autorizarle un head count nuevo a nuestra agencia para ese trabajo…” hizo una pausa y después reconoció “pero ahora que lo pienso veo que est@ persona (uso otra palabra que mi editora no me deja usar aquí) tuitea más sobre si mism@ que lo que hacen en su despacho por mi marca” concluyó.
Yo, por no ensañarme con el, ya no le pregunté más…



Esta investigación tiene por objetivo dar a conocer los hábitos de escucha, almacenamiento y descarga de música del consumidor mexicano.
Para recibir el documento solamente es necesario llenar tu nombre y el email en el que deseas recibir la liga para descargar.
En una forma un tanto irónica esa es la forma en que se pela la cebolla del Social Media, “manejamos tu cuenta”, “te conseguimos seguidores”, etc. Y ese tipo de actividades en verdad demeritan el trabajo de investigadores de mercado, de la gente que entiende que Marketing en Internet es una disciplina enteramente distinta a la dinámica del Marketing Offline, que los principios de conocer al cliente y a la marca son los mismos pero su aplicación no.
Es refrescante leer este tipo de artículos que dan en la llaga de lo que muchos conocen y fingen no conocer: Que entre tanto gurú, tanto aspirante y tanta información que se genera día a día, se ha perdido la verdadera naturaleza del medio, la de generar conversiones, de atraer adeptos a la marca y evangelizar al segmento.
Gracias por compartir.
Por desgracia casos como éste abundan en la industria, donde los autonombrados SME, predican que ese es el adecuado manejo de las plataformas sociales. Cuando no ofrecen estrategias, planeación ni mucho menos números que ayuden a la toma de decisiones del cliente.
De acuerdo contigo Juan, habrá que divulgar la “otra” forma de hacerlo.
Saludos a los dos.